Ya se acercan las bodas, las bodas del Cordero,
donde estaremos todos con nuestro Salvador.
Ahí estará la Iglesia, vestida de justicia,
con vestido de lino resplandeciente recibirá.
// Coro //
Gocémonos y alegrémonos, y démosle gloria,
porque han llegado las bodas del Cordero.
Su linda esposa ya está preparada
para encontrarse con su Amado allá en las nubes.
En la corte celestial todos te alabarán.
Ahí estará Abraham, ahí estará Isaac, ahí estará Jacob
y todos sus profetas, los veinticuatro ancianos y el coro angelical.
¡Qué día tan glorioso será para la Iglesia,
mirando cara a cara el rostro del Cordero!
Son bienaventurados los que somos llamados
a esa cena hermosa que el Señor nos dará.
