El noviazgo dentro de nuestras iglesias es un tema que se debe enseñar a nuestros jóvenes para evitar peligros que los pueden llevar a un fracaso. La Biblia nos enseña que el joven debe huir de las pasiones juveniles; también nos enseña que:
“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.” (Hebreos 13:4)
Todo joven que desea emprender un noviazgo tiene que respetar las leyes bíblicas y el orden establecido.
Reglas de noviazgo
En el reglamento de nuestro concilio de iglesias misioneras (CIEMAP) están establecidas las siguientes reglas:
- En esta congregación no se tolerará que el joven se comporte como mundano
- Serán amonestados los jóvenes que incurrieren las faltas siguientes:
- Pretender ser novio de más de una joven. (Colosenses 3:9)
- Usar ropa provocativa
- Varones: “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” (1 Timoteo 4:12)
- Hembras: “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinados ostentosos, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos.” (1 Timoteo 2:9)
- Las parejas de jóvenes que hayan sido declarados novios deberán evitar los acercamientos y oportunidades peligrosas. (Efesios 4:27)
- Serán considerados aptos para formalizar noviazgo el joven varón o mujer que cumpla con los siguientes requisitos:
- Ser bautizado antes de realizar el noviazgo.
- Que ambos sean mayores de 18 años.
- El varón deberá tener la capacidad para enfrentar las responsabilidades que implica el matrimonio.
Para todos los jóvenes o padres que lean esta guía, se les aconseja que la tomen como una orientación, debido a que cada pareja enfrenta diferentes obstáculos.
Linea de Tiempo
Primera Etapa (Primeras Conversaciones)
Vivimos en un tiempo donde las redes sociales dominan nuestra forma de comunicación y, debido a esto, muchos jóvenes empiezan a conocerse por estos medios. Después de un tiempo razonable, posiblemente un mes, en el que ambos hayan emprendido una conversación y deseen empezar una relación seria, se aconseja que el varón y la joven pidan el testimonio del otro al pastor.
El pastor debe ser transparente y no hacer acepción de personas al revelar el testimonio y aconsejar apropiadamente para el bienestar espiritual y cotidiano de ambos jóvenes.
Después de que ambos jóvenes hayan obtenido el testimonio del otro y hayan recibido el consejo del pastor, pueden tomar la decisión de continuar conversando o terminar en buenos términos.
Segunda Etapa (Compatibilidad)
Si la pareja ha decidido continuar conversando, se le aconseja al varón que hable con los padres de la joven para hacerles saber sus intenciones de conocer a su hija y que desea hacer las cosas correctamente, con transparencia e integridad.
Durante esta etapa, la pareja debe establecer sus intenciones y determinar si ambos son compatibles. Si uno o el otro no ve un futuro donde puedan trabajar como pareja, se les aconseja que terminen su conversación. En ninguna etapa del noviazgo están comprometidos a quedarse con la pareja con la que empezaron a conversar. Esto no quiere decir, ni permite, que el joven quiera hablar con una joven de mes a mes.
Cuando la pareja haya tenido un tiempo razonable para ver si son compatibles, el varón debe comunicarse con el pastor para que lo acompañe a visitar a los padres y pedir permiso. Antes de ir, la pareja debe haber tenido comunicación y haberse puesto de acuerdo. Desde ya deben empezar a tomar decisiones juntos.
Tercer Etapa (Noviazgo Oficial)
En esta etapa, el pastor del varón y el de la joven (si pertenecen a diferentes iglesias) se reunirán con los padres de la joven junto con el varón, para pedir permiso a los padres si están de acuerdo con el noviazgo. Si los padres están de acuerdo, este día se establecerán las reglas que los padres pondrán para que el joven pueda visitar a su hija y otras normas. Se repetirán las reglas y el orden de nuestra iglesia a ambos jóvenes.
En esta etapa, la pareja debe establecer su fundamento como pareja. Desde un principio, ambos deben estar orando y pidiendo dirección de Dios. Dios, por medio de su Espíritu Santo, abrirá el camino y les guiará así a su objetivo de establecer un hogar. El deseo de la iglesia y de los padres es que toda pareja sea exitosa en su noviazgo y pueda establecer un hogar feliz según el propósito de Dios. Si la pareja desea ser feliz, debe poner a Dios en primer lugar. Cuando Dios es el centro del noviazgo y del hogar, no habrá tempestad que los pueda mover; la felicidad reinará en medio de las pruebas.
En esta etapa es donde comienza a haber más confianza y donde la pareja podrá salir a solas con un adulto que los acompañe. Esta etapa puede ser muy peligrosa para la pareja y es por eso que deben evitar los acercamientos indebidos.
Ejemplo de acercamientos indebidos
- Contacto físico inapropiado: La Biblia nos exhorta a mantener la pureza sexual. En 1 Corintios 6:18 se nos dice: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre comete, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.” Por lo tanto, cualquier contacto físico que pueda llevar a la tentación o al acto sexual antes del matrimonio es considerado indebido y trae grandes consecuencias en la vida espiritual y cotidiana.
- Pensamientos y deseos impuros: Jesús enseñó en Mateo 5:28: “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” Esto implica que no solo las acciones, sino también los pensamientos y deseos impuros, son considerados pecado.
- Situaciones que fomentan la tentación: En Romanos 13:14 se nos aconseja: “Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.” Evitar estar a solas en lugares privados o situaciones que puedan llevar a la tentación es fundamental en el noviazgo.
- Conversaciones inapropiadas: Efesios 5:4 dice: “Ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.” Las conversaciones que incitan a pensamientos impuros o que son vulgares deben evitarse.
- Desobediencia a los padres y autoridades: Efesios 6:1 nos instruye: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.” Ignorar los consejos de los padres o líderes espirituales respecto al noviazgo puede ser considerado indebido.
- Afectar el testimonio cristiano: 1 Tesalonicenses 5:22 exhorta: “Absteneos de toda especie de mal.” Cualquier comportamiento que pueda dar lugar a malas interpretaciones o que afecte negativamente el testimonio de la pareja debe evitarse.
- Relaciones íntimas antes del matrimonio: Hebreos 13:4 declara: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.” Las relaciones intimas están reservadas para el matrimonio.
En resumen, los acercamientos indebidos son aquellos comportamientos, situaciones o pensamientos que contradicen los principios bíblicos de pureza y santidad en una relación. Es importante que la pareja establezca límites claros y busque siempre honrar a Dios en su noviazgo.
Cada pareja se enfrentará a diferentes pruebas y tentaciones, pero debe mantenerse íntegra y consagrada delante de Dios. Una evidencia de que habrá éxito en el noviazgo es que la pareja buscará guardar el testimonio del otro y ayudar a perseverar en la obra. Una pareja que busque tu bienestar espiritual y material es una que se esfuerza por edificarte en la fe y apoyarte en tus metas y aspiraciones. Esta pareja te motivará a crecer en tu relación con Dios, a participar activamente en la iglesia y a mantener principios y valores cristianos en todas las áreas de tu vida. Al mantenerse unidos en propósito y compromiso, estarán construyendo una relación sólida y fundamentada en el amor de Dios, lo cual es esencial para un noviazgo exitoso y un futuro matrimonio bendecido.
Cuarta Etapa (Presentación)
En nuestras iglesias, cuando una pareja de jóvenes emprende un noviazgo, se presentan delante de la congregación y se hace una oración por ellos. El motivo de esto es evitar malas conversaciones y rumores. Si algún hermano los ve platicando en público después de los cultos, sabrá que han sido transparentes y no andan haciendo las cosas a escondidas.
Es recomendable que si una pareja se congrega en la misma iglesia y está segura de emprender un noviazgo, se presenten pronto. Si una pareja se congrega en diferentes iglesias y viven lejos, pueden esperar un poco, a menos que ya estén preparados y dispuestos a continuar su noviazgo. Las circunstancias de cada pareja pueden ser diferentes, y es importante que haya buena comunicación entre la pareja y la comunicación necesaria con el ministerio de las iglesias donde ambos se congregan.
Después de que se hayan presentado, hay más posibilidades para poder platicar en público debido a que los hermanos ya están informados. Esto no quiere decir que van a acercarse más; siempre hay que tener temor y guardar sus testimonios.
Hay consecuencias para los jóvenes que andan en noviazgos a escondidas también. El acto de presentarse es un acto de obediencia y sometimiento a los reglamentos de la iglesia. Aunque no está en la Biblia, sí es una práctica de transparencia entre los novios hacia los padres y la iglesia. El acto de hacer las cosas bien es para honrar a sus padres y honrar a Dios. Esto les traerá mucha bendición a la pareja.
Quinta Etapa (Matrimonio)
La quinta etapa es el matrimonio. El propósito del noviazgo es establecer un hogar. Si el novio o la novia no tienen planes de casarse, es mejor que no hablen y corten la conversación pronto. Si por algún motivo durante todas estas etapas la pareja se da cuenta de que no es compatible y analiza que no puede ver un futuro con la otra persona, se les aconseja que terminen en buenos términos. El presentarse como novios no es una obligación para casarse.
Si una pareja decide no continuar con su noviazgo, el pastor del novio y el de la novia anunciarán a la iglesia que su noviazgo ha terminado. Aunque terminar un noviazgo sea algo muy difícil para una pareja, si saben que no va a funcionar en un futuro, es mejor sufrir un poquito por un tiempo que toda la vida. El matrimonio es para toda la vida y es importante que tomen la decisión muy en serio.
Después de que la pareja haya sido presentada y haya tenido un tiempo razonable para tomar la decisión, y deciden casarse, deben planear su boda. La boda debe estar de acuerdo con los reglamentos y órdenes de nuestra iglesia y concilio.
Conversaciones Importantes antes del Matrimonio
El matrimonio une a dos personas con diferentes metas y posiblemente diferentes valores. Es por eso que en el noviazgo hay ciertas conversaciones que son muy importantes y en las que deben llegar a un acuerdo antes de casarse. Estas conversaciones ayudarán a establecer una base sólida para el matrimonio y evitarán conflictos futuros.
- Finanzas
Es fundamental que la pareja hable abiertamente sobre su situación financiera, incluyendo ingresos, deudas y hábitos de gasto. Deben ponerse de acuerdo en cómo manejarán las finanzas del hogar, si tendrán cuentas compartidas o separadas, y establecer un presupuesto que refleje sus prioridades y metas financieras.
- Hijos
La decisión de tener hijos es una de las más importantes en el matrimonio. Deben discutir si desean tener hijos, cuántos y en qué momento. También es importante hablar sobre la crianza y educación de los hijos, incluyendo aspectos espirituales y valores que desean inculcarles.
- Vivienda
Conversar sobre dónde vivirán es esencial. Deben decidir si vivirán cerca de sus familias, en la ciudad o en el campo, y si alquilarán o comprarán una vivienda. Además, deben considerar las implicaciones laborales y sociales de su elección de residencia.
- Distribución del Trabajo del Hogar
Es importante establecer expectativas claras sobre cómo se dividirán las tareas domésticas. Esto incluye la limpieza, la cocina, el mantenimiento del hogar y cualquier otra responsabilidad cotidiana. Una distribución equitativa ayudará a prevenir resentimientos y promoverá una convivencia armoniosa.
- Metas y Aspiraciones Personales
Cada persona tiene sueños y objetivos personales. Es vital que compartan sus metas a corto y largo plazo, tanto profesionales como personales, y cómo planean apoyarse mutuamente para alcanzarlas.
- Valores y Creencias Espirituales
Aunque ambos pueden compartir la misma fe, es importante discutir cómo vivirán su espiritualidad en el hogar. Esto incluye prácticas como la oración en familia, asistencia a la iglesia y cómo integrarán los principios bíblicos en su vida diaria.
- Familia Extendida
Las relaciones con la familia extendida pueden influir en el matrimonio. Deben hablar sobre cómo interactuarán con sus familias, establecer límites saludables y decidir cuánto involucramiento tendrán en sus vidas.
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” (Génesis 2:24)
- Manejo de Conflictos
Todos los matrimonios enfrentan desacuerdos. Es útil discutir cómo resolverán los conflictos, asegurándose de comunicarse con respeto y buscando soluciones basadas en el amor y los principios bíblicos.
- Salud y Estilo de Vida
Hablar sobre hábitos de salud, ejercicio, alimentación y cómo manejarán situaciones médicas es importante para el bienestar de ambos.
- Expectativas Mútuas
Finalmente, deben expresar qué esperan el uno del otro en el matrimonio. Esto incluye aspectos emocionales, físicos y espirituales, asegurándose de que ambos estén dispuestos a trabajar juntos para satisfacer esas expectativas.
Estas conversaciones son esenciales para construir un matrimonio fuerte y duradero. Como dice Amós 3:3: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” Al hablar estos temas con sinceridad y apertura, la pareja podrá entrar en el matrimonio con una comprensión clara y un compromiso mutuo fundamentado en el amor y la voluntad de Dios.
Otros consejos importantes
- Evitar Publicar Fotos Juntos en Redes Sociales:
Se aconseja a la pareja de novios que evite publicar fotos juntos durante su noviazgo para evitar dañar su testimonio. Mantener la relación en privacidad ayuda a protegerla de opiniones externas y posibles malentendidos. Además, es una forma de preservar la santidad y seriedad del compromiso que están construyendo.
- No Compararse con Otras Parejas:
Como pareja de novios, es importante que trabajen juntos y eviten compararse con otras parejas. Dios bendice a quienes le honran y lo hace en el tiempo en que estamos preparados para recibir Su bendición. Cada relación es única y tiene su propio proceso; confiar en la guía de Dios es fundamental.
- Fomentar la Relación con las Familias:
Es importante que el novio y la novia hagan amistad con los padres del otro desde un principio y sepan que un matrimonio une a dos familias. Por lo tanto, desde el inicio, es bueno tener una relación amistosa con los padres, cuñados y otros familiares. Esto ayudará a crear un ambiente de armonía y apoyo mutuo.
- Mantener una Comunicación Abierta y Honesta:
La comunicación es esencial en cualquier relación. Deben practicar la escucha activa, expresar sus sentimientos y pensamientos con respeto, y abordar cualquier problema o malentendido de manera constructiva. Esto fortalecerá su vínculo y les ayudará a crecer juntos.
- Cultivar la Vida Espiritual en Pareja:
Dedicar tiempo para orar juntos, estudiar la Biblia y asistir a los cultos o eventos fortalecerá su relación espiritual. Como dice Mateo 18:20: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Poner a Dios en el centro de su relación es fundamental.
- Establecer Límites Claros:
Es importante que la pareja establezca límites en cuanto al contacto físico, el tiempo que pasan juntos y las actividades que realizan. Esto les ayudará a mantener la pureza y evitar situaciones que puedan llevar a la tentación. 1 Corintios 10:13 nos recuerda que Dios es fiel y no permitirá que seamos tentados más allá de lo que podamos resistir.
- Buscar Consejería y Acompañamiento Espiritual:
No duden en buscar el consejo de líderes espirituales o matrimonios cristianos maduros que puedan guiarlos y apoyarlos en su camino. Proverbios 11:14 dice: “Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad.”
- Practicar el Respeto y la Consideración Mutua:
El respeto es clave en una relación saludable. Deben valorar las opiniones, sentimientos y necesidades del otro, mostrando siempre amabilidad y comprensión. Efesios 4:2 nos exhorta a comportarnos “Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.”
- Desarrollar Amistades Saludables:
Rodearse de amigos que compartan sus valores y fe puede ser de gran ayuda. Participar en actividades grupales y ministerios en la iglesia les permitirá crecer y servir juntos, fortaleciendo su relación y su comunidad.
- Prepararse para el Futuro:
Utilicen el tiempo de noviazgo para prepararse para el matrimonio. Esto incluye aprender sobre finanzas, administración del hogar y desarrollar habilidades que serán útiles en su vida juntos. Proverbios 24:27 aconseja: “Prepara tus labores fuera, y dispónlas en tus campos, y después edifica tu casa.”
- Mantener la Individualidad y Crecimiento Personal:
Aunque están construyendo una vida juntos, es importante que cada uno continúe creciendo individualmente en su relación con Dios, en sus estudios o trabajo, y en sus intereses personales. Esto enriquecerá su relación y les permitirá aportar más el uno al otro.
- Ser Pacientes y Confiar en el Tiempo de Dios:
No se apresuren en avanzar etapas sin estar preparados. Confíen en que Dios tiene un plan y un tiempo perfecto para todo. Eclesiastés 3:1 dice: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”
- Resolver Conflictos de Manera Saludable:
Es inevitable que surjan desacuerdos. Aprendan a resolverlos con respeto y amor, evitando la ira y el resentimiento. Efesios 4:26-27 nos instruye: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.”
- Practicar el Perdón:
El perdón es esencial en una relación. Estén dispuestos a perdonarse mutuamente, siguiendo el ejemplo de Cristo. Colosenses 3:13 dice: “Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviera queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”
- Compartir Responsabilidades:
Comiencen a desarrollar un sentido de responsabilidad compartida. Esto incluye apoyar en tareas, decisiones y planes. Trabajar en equipo fortalecerá su relación y preparará el camino para un matrimonio equilibrado.
- Expresar Gratitud y Aprecio:
Demuestren aprecio por las cualidades y acciones del otro. Una actitud de gratitud fomenta un ambiente positivo y amoroso. 1 Tesalonicenses 5:18 nos anima: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
- Estar Abiertos al Aprendizaje y Crecimiento:
Sean receptivos a aprender el uno del otro y a crecer juntos. Esto incluye estar abiertos a correcciones y a buscar mejorar continuamente en todas las áreas de la vida.
- Mantener la Humildad:
La humildad permite reconocer nuestras propias limitaciones y depender de Dios. Santiago 4:10 dice: “Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.” Una actitud humilde facilita la resolución de conflictos y el crecimiento espiritual.
- Practicar la Generosidad:
Sean generosos no solo entre ustedes sino también con los demás. Participen en actos de servicio y compartan sus bendiciones. Hechos 20:35 recuerda: “Más bienaventurado es dar que recibir.”
- Cuidar la Salud Física y Emocional:
Una buena salud física y emocional contribuye al bienestar de la relación. Apóyense en mantener hábitos saludables y en buscar ayuda si es necesario.
El noviazgo es un tiempo de preparación y construcción de una relación sólida basada en el amor, el respeto y los principios bíblicos. Al seguir estas etapas y consejos, los jóvenes pueden establecer un fundamento firme para un matrimonio bendecido. Recordemos siempre poner a Dios en el centro de nuestras relaciones, buscando Su guía y dirección en cada paso que damos.
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