Las Cinco Prudentes

Pude oír a media noche, un llanto desesperado
eran de cinco mujeres, sin aceite se quedaron
en mi visión pude ver, cinco mujeres corrían
//Pidiendo al que tenía//, dame aceite por favor.

CORO
Ya cerrada la puerta, se rasgaban el vestido
y con llanto y con suspiro, amargura demostraban
ya cerrada la puerta, gritaban en alta voz:
Por descuidadas que fuimos, vino Cristo y nos dejó.

Solo ha sido una visión, pero puede ser muy cierto
que Cristo en cualquier momento, //puede// aparecer
Recibirte no podrá, con tu lámpara vacía;
//Yo lamento tu agonía// porque aquí te quedarás.

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