Como un relámpago que sale del oriente,
que va de prisa y se detiene al occidente;
//Así será la venida del Maestro,
a levantar a su pueblo que compró.//
Los que duermen en el polvo de la tierra,
en esa hora van a resucitar;
//Para entrar a las bodas del Cordero,
y gozar de esa patria celestial.//
En ese rapto sublime y tan glorioso,
sólo alabanzas y aleluyas se oirán;
//Acompañadas de ángeles y querubines,
gozando todos de esa fiesta angelical.//
Y no durmamos, estemos más alertas,
porque la hora muy pronto viene ya;
//A trasladarnos muchos años en el aire,
a estar con Cristo en gran festividad.//
Cuando se cumplan los mil años del reinado,
vendrá Jesús con la Nueva Jerusalén;
//Ahí verán las naciones escogidas,
con presentes a la iglesia universal.//

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