Yo vivo en la tierra sin riqueza alguna,
mi único tesoro es tener a mi Dios.
Palacio no tengo, dinero, ni bienes,
sólo la esperanza de un lugar mejor.
Coro
Del sol más allá yo tengo un hogar.
Del sol más allá iré a morar.
Si no tengo nada, y si nada valgo,
yo sé que estaremos del sol más allá.
El tiempo que viva sin bienes algunos,
no puede igualarse del sol más allá.
Lo que aquí es un día, allá son mil años,
no se cuenta el tiempo del sol más allá.
El pobre y el rico, que en Cristo han creído,
tienen una patria del sol más allá.
En Dios no hay raza, ni tribu, ni lengua;
todos estaremos del sol más allá

Deja una respuesta