Lo llevaron a la tumba teniéndole mucho amor,
con perfume óleo y mirra, ungieron a su Señor.
Lo envolvieron en los lienzos sintiendo mucho dolor,
luego vienen los soldados sellan la piedra por fuera.
Al tercer día vino un ángel, rodándola para afuera.
No para que saliera Cristo, fue para que entraran y vieran.
CORO
///¡Ha resucitado!/// Cristo el Señor.
Estás derrotado, diablo mentiroso;
muerte dime: ¿Dónde está tu aguijón?
Viene María Magdalena, y vienen otras a ver.
El ángel pronto les dice: Ha resucitado él,
díganse lo a sus hermanos que pronto lo van ver.
Van pronto y se traen a Pedro y a otros santos con él;
al entrar vieron los lienzos, pero no estaba él.
La piedra estaba quitada para que pudieran ver.

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