Queridos hermanos quiero contarles,
lo que una noche yo contemplé;
// Vi un reflejo hacia el oriente,
como Isaías profetizó. //
Amado hermano vengo a invitarte,
para el encuentro con el Señor.
// Si ya estás listo para ir al cielo,
mi Cristo en gloria nos llevará. //
Pablo aconseja a sus hermanos,
que perseveren en el Señor;
// Que sean sabios y entendidos,
y que se aparten de todo mal. //
Allá en el cielo no habrá tristeza,
no habrá más llanto, ni más dolor;
// Los que se queden en esta tierra,
lamentarán por la eternidad. //

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