No más dudas que turben mi mente,
sólo quiero servirte, Jesús.
Contemplando la sangre en tu frente,
con que hiciste mi senda de luz.
Coro
Hoy te pido, Jesús, con anhelo
el poder del Espíritu Santo.
Que descienda cual lluvia del cielo
y que traiga a las almas quebranto.
No más quiero llevar mis temores.
Con la cruz de Jesús soy dichoso.
Él sufrió con amor los dolores
para dar a mi alma reposo.
No más dudas que turben mi alma.
Sólo quiero servirte, Jesús.
Y llevar a tus pies alguna alma
que se acoja por siempre a tu cruz.
No más quiero este mundo de engaños
en que estuvo mi alma perdida.
Sólo quiero gastar hoy mis años
en llevar el mensaje de vida.
No más quiero mirar angustiado
al que vaga sin paz y sin calma,
sin haberle a Cristo aceptado
como el santo doctor de su alma.

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