Quiero andar cerca de ti,
junto a ti quiero vivir;
quiero estar cerca de ti,
junto a ti, Señor, junto a ti.
A través del mundo cruel
quiero serte siempre fiel.
¿Quién mis culpas llevará?
Sólo tú, Señor, sólo tú.
Cuando ya mi débil ser
deje aquí de padecer,
déjame, mi buen Pastor,
que yo esté, Señor, junto a ti.
Aunque débil soy, Señor,
tu poder me da valor;
satisfecho yo estaré,
si tú estás, Señor, junto a mí.

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