Ahora siento Señor yo tu presencia.
Un claro sol brilla en mi vida hoy.
Los nubarrones y tormentas ya pasaron.
Sentí tu mano, Señor, que me tocó.
CORO
Sentí tu mano Señor, sentí tu mano,
sentí tu mano, Señor que me tocó;
se fueron penas, tristezas y dolores
y al instante mi situación cambió.
Si tú, hermano, estás desalentado,
y tal parece que no puedes continuar;
sigue adelante, pues Cristo va a tu lado,
alza tus ojos que él te quiere tocar.

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