Cansado iba mi Jesús al matadero,
con una cruz a cuestas en la espalda.
// Él caminaba cual oveja al matadero,
con un dolor que le traspasaba el alma. //
Oíd dijiste, oíd atentamente,
porque el que oyere mi voz no morirá.
// Yo te prometo conmigo eternamente,
en mi reino eternamente vivirás. //
No abrió su boca, ni a nadie le hizo daño;
fue muy clemente a todo el mundo entero.
// Dio sanidades, resucitó los muertos,
hizo milagros; ni así, no le creyeron. //
Yo sé, mi Cristo, que por mi culpa fuiste muerto,
que por mi causa entregaste tu vida.
// Para sacar mi alma del pecado,
en una cruz fuiste crucificado. //

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