Un día que Cristo me habló,
yo le escuché su palabra,
cuando yo andaba en el mundo,
solo y perdido,
luego él me dijo a mí: hijo querido,
deja de tanto pecar, vente conmigo.
Coro
Ahora soy hijo de Dios,
nunca lo podré olvidar,
si el mundo me daba pobreza.
Cristo me ofrece riqueza,
para poder comprobar,
quiero que el mundo lo sepa,
los milagros que Dios hace
a todo aquél que lo acepta.
Yo nunca podré olvidar,
lo que Dios hizo conmigo,
que siendo un vil pecador,
Cristo es mi mejor amigo,
el tiempo de perdonar,
a este mundo perdido.

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