Una cosa he aprendido en mi vida al caminar:
No puedo ganarle a Dios cuando se trata de dar.
Por más que yo quiera darle, siempre él me gana a mí
porque me regresa mucho, mucho más de lo que di!
Se puede dar sin amor, no se puede amar sin dar.
Si yo doy no es porque tengo, más si tengo es porque doy.
Y es que cuando Dios me pide es porque él me quiere dar.
¡Y cuando mi Dios me da, es que me quiere pedir!
Si quieres haz tú la prueba y comienza a darle hoy,
verás que en poco tiempo, tú también podrás decir:
En mi vida al caminar
no puedo ganarle a Dios cuando se trata de dar.

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