Cuando Mi Dios a Su Pueblo

Cuando mi Dios a su pueblo
sacó al desierto a peregrinar,
con brazo fuerte lo guiaba
hasta llegar a Canaán.
Ahí les dio posesión
en donde pudieran estar.
El pueblo se rebeló
en pos de otros dioses que no conoció.

Coro
¡Grande y glorioso es Jehová!
y compasivo en amor, en amor.
Porque nos vino a sacar
de la esclavitud del rey Faraón.
En el monte Sinaí
ahí su gloria mostró;
ahí le entregó a Moisés
las tablas escritas de su santa ley.

Pero este pueblo rebelde
no me ha querido entender,
porque ha confiado en el hombre,
en quien no tiene poder.
El pueblo se rebeló,
todo en contra de Moisés,
porque buscaron el agua
y no encontraron en donde beber.

Pero Moisés muy paciente
a lo que Dios le mandó,
él cayó sobre su rostro,
Jehová una señal le mostró.
Le dijo: Hiere la peña,
con esta vara le dio.
Y él, al tocar la peña,
saltó el agua viva que Cristo nos dio.

Maldición fue la sentencia
porque abrogaron la ley.
Pero nació la promesa
conforme a la ley de Moisés;
este fue Cristo el Señor,
nacido de una mujer,
que vino a salvar mi alma
que estaba perdida sin Dios y sin ley.

Cuando de día caminaban
una nube les cubrió;
cuando de noche andaban,
columna de fuego les dio.
Pero ellos fueron felices
porque Jehová los llevó:
cuarenta años caminaron
y nunca su ropa se les terminó.

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