Sed valientes, vosotros los cristianos,
trabajando en la obra celestial.
Vuestros esfuerzos alcanzarán victoria,
la bandera jamás habéis de arriar.
Coro
Algún día veremos, ¡oh, hermanos!
coronado nuestro magno ideal,
esparcida por toda nuestra patria
la gran obra cristiana celestial.
Es inútil que nos tiendan barreras
las legiones que ordenó Satán.
Correremos con gozo la carrera
con Cristo, el insigne general.
Ni una lágrima empaña las pupilas,
ni una queja nuestra voz apagará.
Lucharemos con todo entusiasmo
guerreando contra huestes de Satán.
Adelante, valientes congregados,
preparándonos para el día final,
trayendo a Cristo las almas perdidas,
triunfaremos en la excelsa Canaán.

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